Opinión de Jose Ramón López Goyos en elcomerciodigital.com
OPINIÓN CARTAS
¿Qué hacemos con el clero?
03.06.09 -
José Ramón López Goyos
Qué podemos hacer con los curas, los obispos y el Papa. ¿Están chiflados? No, eso sería una eximente de responsabilidad por lo que dicen. A estos seres asusta escucharlos. Resulta que hace pocos días nos enteramos de las atrocidades cometidas en colegios durante cincuenta años por los curas de Irlanda, torturando y violando niños y niñas de los más pobres y desgraciados de la sociedad.
Días atrás, el señor cardenal Antonio Cañizares, prefecto de la Congregación por el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentaos (ahí es nada), dijo: «Lo ocurrido con los curas en Irlanda es condenable, (dudo si él lo condenará), pero mucho peor es el aborto». Señor cardenal, ¿qué tiene que ver una cosa con la otra? A este paso, podemos decir que peores son los terroristas (por cierto, no atentaron contra ningún cura ni obispo).
No, señor cardenal, las cosas no son así. Ustedes se pasean con un cristo colgado al cuello, poniendo cara de buenos, pero haciendo desgraciados a muchos niños y niñas. Pero sobre todo a niños. ¿Por qué a niños? Pasó en España no hace mucho y no dieron buen ejemplo para resolver el tema, hasta que no hubo más remedio que cooperar.
¿Qué pensaría Cristo si viniese por aquí y viera el grupo de personas que dice representarlo en la tierra? Creo que los apartaría de los templos a patadas por hipócritas y falsos. Son unas personas que no toleran los condones y, sin embargo, violan a niños, no toleran el aborto, apoyan a dictadores y cooperan con ellos en las masacres de los pueblos: Argentina, Chile, España, por ejemplo.
Estos señores siempre se arriman a los poderosos, nunca a los pobres, salvo los conocidos por todos, esos que se pasan la vida ayudando en los lugares más remotos, sin protagonismo alguno, esos a los que la jerarquía de la Iglesia no traga por no ser tan hipócritas como los que están en los palacios episcopales.
¿Que podemos hacer con estos parásitos de la sociedad? Es el colectivo donde más homosexuales hay. Sin embargo, en público los condenan... Qué podemos hacer con estos personajes que no quieren saber nada de condones y van dejando por ahí mujeres embarazadas solas, a su suerte, caso del obispo de Paraguay, monseñor Lugo, ahora presidente de dicho país.
Claro que siempre puede alegar que su jefe, Benedicto XVI, no le deja usar condón. Qué ejemplo dan. ¿Cómo alguien puede en estos tiempos entrar en una iglesia y escucharles decir lo contrario de lo que hacen? Sólo Mayor Oreja les entiende y justifica. Creo que no es fácil dar una solución a mi pregunta de qué podemos hacer con el clero. La única esperanza es que, al paso que van, ellos mismos se extingan. Los seminarios están vacíos, lo mismo que las iglesias. Por suerte, la sociedad evoluciona y ya no los teme como antaño. Se les acaban los ignorantes, y se les acaba el chollo.
¿Qué hacemos con el clero?
03.06.09 -
José Ramón López Goyos
Qué podemos hacer con los curas, los obispos y el Papa. ¿Están chiflados? No, eso sería una eximente de responsabilidad por lo que dicen. A estos seres asusta escucharlos. Resulta que hace pocos días nos enteramos de las atrocidades cometidas en colegios durante cincuenta años por los curas de Irlanda, torturando y violando niños y niñas de los más pobres y desgraciados de la sociedad.
Días atrás, el señor cardenal Antonio Cañizares, prefecto de la Congregación por el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentaos (ahí es nada), dijo: «Lo ocurrido con los curas en Irlanda es condenable, (dudo si él lo condenará), pero mucho peor es el aborto». Señor cardenal, ¿qué tiene que ver una cosa con la otra? A este paso, podemos decir que peores son los terroristas (por cierto, no atentaron contra ningún cura ni obispo).
No, señor cardenal, las cosas no son así. Ustedes se pasean con un cristo colgado al cuello, poniendo cara de buenos, pero haciendo desgraciados a muchos niños y niñas. Pero sobre todo a niños. ¿Por qué a niños? Pasó en España no hace mucho y no dieron buen ejemplo para resolver el tema, hasta que no hubo más remedio que cooperar.
¿Qué pensaría Cristo si viniese por aquí y viera el grupo de personas que dice representarlo en la tierra? Creo que los apartaría de los templos a patadas por hipócritas y falsos. Son unas personas que no toleran los condones y, sin embargo, violan a niños, no toleran el aborto, apoyan a dictadores y cooperan con ellos en las masacres de los pueblos: Argentina, Chile, España, por ejemplo.
Estos señores siempre se arriman a los poderosos, nunca a los pobres, salvo los conocidos por todos, esos que se pasan la vida ayudando en los lugares más remotos, sin protagonismo alguno, esos a los que la jerarquía de la Iglesia no traga por no ser tan hipócritas como los que están en los palacios episcopales.
¿Que podemos hacer con estos parásitos de la sociedad? Es el colectivo donde más homosexuales hay. Sin embargo, en público los condenan... Qué podemos hacer con estos personajes que no quieren saber nada de condones y van dejando por ahí mujeres embarazadas solas, a su suerte, caso del obispo de Paraguay, monseñor Lugo, ahora presidente de dicho país.
Claro que siempre puede alegar que su jefe, Benedicto XVI, no le deja usar condón. Qué ejemplo dan. ¿Cómo alguien puede en estos tiempos entrar en una iglesia y escucharles decir lo contrario de lo que hacen? Sólo Mayor Oreja les entiende y justifica. Creo que no es fácil dar una solución a mi pregunta de qué podemos hacer con el clero. La única esperanza es que, al paso que van, ellos mismos se extingan. Los seminarios están vacíos, lo mismo que las iglesias. Por suerte, la sociedad evoluciona y ya no los teme como antaño. Se les acaban los ignorantes, y se les acaba el chollo.

1 Comentarios:
Lúcido amigo ¡qué buena reflexión!
un beso.
Por
gaia56, a las 08 junio, 2009 00:57
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