Hasta el Museo Casa Natal Federico García Lorca, en Fuente Vaqueros (Granada) viajarán los poemas homenaje que los componentes del grupo ENCADENADOS han trasladado al reverso de las postales de su retrato, añadiendo algunos con dibujos a las mismas.
La luna vino a tu casa
acompañada de estrellas,
margaritas, azucenas,
para quedarse contigo,
para vivir a tu vera.
Carmen luna, luna Carmen.
Habéis cantado las noches
hasta llegar la mañana,
navegando aguas azules,
con muy rojas esperanzas.
¡Cuanto regalo a tu lado!
Siempre derroche de vida,
aunque días tocan llanto.
Más hoy triste está la luna,
con un guiño lo he notado,
nos falta el más principal,
el que cantó a los gitanos,
huérfanas sin Federico,
malos hados lo llevaron.
Solamente nos consuela
con sus romances dejados.
¡Que suene ya sin parar
el romancero gitano!.
Carmen Sánchez.
TUS LABIOS ME LLAMAN
Incesantemente
tus labios me llaman.
Cruzas mi puerta.
Que no despierte hoy la mañana.
Que tarde en irse este frío.
Que no llegue a tiempo nada.
Que hoy se retrasen los grillos.
Que tarde en oírse el alba.
La vela se ahoga
y no muere la noche.
No.
No quiero ver la mañana.
Asun Monsalve.
A FEDERICO GARCÍA LRACA.
Federico, piel de bronce,
tenías noche en los ojos,
en la voz jazmines blancos,
en tu boca agua de arroyo.
Cuánta frescura en tu frente,
qué juventud en tus hombros,
cuánta hermosura en tus años,
en la cintura de tu alma
cuánta luna, olivo y olmo.
Ay! Romancero gitano,
lamento en el Cante jondo,
mujeres, claveles negros,
drama y pasión en teatro.
Se quebró el junco en la orilla
bajo el manto de los vientos,
tu memoria es huella y polvo,
polvo que han enterrado
como si hubieras muerto.
María Dolcas.
A LA MUERTE DE GARCÍA LORCA
En el año de la sangre
remata una casa blanca
de fuertes mujeres negtras
y jarras de hiel y escarcha.
Huye d elos carroñeros
hacia el mirlo de su infancia
poco antes que las armas
de un corto de mente y cuerpo
enmudecieran las almas
de aquellos ciegos compadres
que en la verdad confiaban.
Los picoletos asoman
entre las gardenias blancas
y al toro de finos versos
y lunas de pura plata
sin mediar palabra prenden
y llevan hasta la zanja.
El metal del verbo ruge.
Se ha muerto el aire en Granada.
¡Dile a la luna que salga
que no quiero ver la sangre
de Lorca sobre la zanja!
Ana Martínez.


7 Comentarios:
Tal vez cada uno de los componentes del grupo pueda ir añadiendo su poema...yo solamente tenía estos cuatro.
Por
gaia56, a las 17 enero, 2007 16:40
¡¡Cuánto me gustaría que estos poemas quedaran allí colgados en su Casa Museo!! ¿Nos lo comunirán?
Por
Mariadolcas, a las 21 enero, 2007 03:10
eso espero Loli..tú que los has visto sabes mejor de qué va el tema.
besinos.
Por
gaia56, a las 21 enero, 2007 10:01
Hola chicos soy Rafa, siento no haber podido acudir a vuestra reunión de enero, pero a la de febrero comprometo mi mal nombre en ir. Me ha regalado José Ramón un ejemplar de vuestro libro y lo siento como mío.
Ya sé que vais a ir al Corte Inglés el 14 de febrero. Allí estaré.
Por cierto me he unido a la comunidad blog y hemos creado (junto a mi mujer) un espacio; os dejo la dirección porque en breve saldréis citados y quiero daros el derecho a réplica. Un beso muy fuere a todos
Por
Anónimo, a las 24 enero, 2007 17:41
rafa, qué alegría contar contigo, pero¿donde has dejado la dirección?
Por
gaia56, a las 29 enero, 2007 16:14
Rafa, que ya entré y que bien por vuestro blog, rafa y compañera.
Por
gaia56, a las 29 enero, 2007 16:16
qué bonito homenaje lorquiano!!
Salu2
Por
Anónimo, a las 11 marzo, 2007 12:42
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