Encadenados

domingo, febrero 11, 2007

Amigos... en El Comercio, a mediados del mes de enero, se publicó una carta del máximo interés que hasta ahora no he tenido tiempo a reproducir, pero puesto que creo que merece la pena, os la dejo como reflexión.
¡Ah! se me olvidaba deciros que el autor de la misma es nuestro compañero de ENCADENADOS José Ramón López Goyos.
EL TALIBÁN DE LAS ONDAS

Estoy seguro que terminará suicidándose él mismo. Y lo aseguro porque no hay cuerpo humano que pueda soportar tal cantidad de veneno como la que tiene en la boca el talibán de las ondas. Este tipo, impunemente, todas las mañanas, llama asesinos a policías, políticos, jueces y a todo el que no esté de acuerdo con sus retrógradas ideas. Este tipo, amparado por la cúpula de la iglesia católica, utiliza las ondas para predicar el odio, la mentira y todo lo que pueda romper la convivencia en paz, tal como lo hacen los talibanes. Este tipo, insulta cada vez que abre la boca, no respeta a las personas, ni a las instituciones, tal vez porque él no cree en ellas, salvo algunas que le gustaría que siguieran en el candelero como hace años. El talibán de las ondas, en su delirio, es incapaz de llamar a las personas por su nombre, a todos les tiene apodos; supongo que sus oyentes le tendrán ya cogido el truquillo y todos se reirán de lo gracioso que es el talibán. También le gusta presumir de lo listo y lo preparado que está, (dime de que presumes…) y, amparándose en su gran sabiduría, echa basura por la boca a todo lo que encuentra; sin embargo, no hay quien le pare los pies; quiero pensar que la mayoría de la gente lo toma como lo que es, un fanático, un talibán, al que tampoco hay que darle mucha importancia, que hay que tratarlo como a esos perros que al pasar por delante de la cerca se ponen a ladrar como energúmenos, si caminas sin hacerles caso, se ponen fieros y se crecen, sin embargo, si te paras y los miras de frente se dan la vuelta con el rabo entre las piernas. Pero dudo de que este talibán de las ondas sea tan inofensivo; este es cobarde pero tiene mal fondo, y ladra amparándose en una ley que le permite una libertad de expresión que si de él dependiera otros no tendrían. Pero así es la democracia, da derechos incluso a los que no creen en ella.
Me habían dicho (nunca lo creí, véase, España, Argentina Chile) que la iglesia católica estaba con los pobres, los oprimidos, y los humildes, pero aquí está él talibán que se ríe de los pobres llamándoles analfabetos, de los oprimidos, y los humildes, dictándoles una conducta a seguir como si fueran imbéciles; no se para a pensar que ser pobre no es ser idiota, y que ser humilde no equivale a no tener orgullo como persona. Este tipo, fanático y manipulador; nunca pasará a la historia por ser alguien imprescindible, ni al que la Humanidad le deba nada. Simplemente es un agorero con malas intenciones que ladra sin cesar.

Nota: Acordaros que el miércoles, 14 de febrero, tenemos recital PALABRAS DE AMOR en El Corte Inglés, de Gijón, a las siete y media de la tarde.